La experiencia que ha reunido a cerca de 2.000 cofrades de diferentes puntos de la geografía española y que ha permitido a la delegación ciezana disfrutar de unas jornadas inolvidables de convivencia, aprendizaje y enriquecimiento personal.
Organizado en esta ocasión en la capital aragonesa, el encuentro ha ofrecido una amplia programación de actividades religiosas, culturales y formativas, convirtiendo a Zaragoza en el epicentro de la juventud cofrade nacional.
La expedición de Cieza partió el viernes 23 de octubre, con la ilusión de representar a nuestra Semana Santa y compartir con otros jóvenes una misma pasión por las tradiciones, las hermandades y las cofradías.
Una bienvenida marcada por la emoción y la tradición:
La primera jornada estuvo protagonizada por la llegada de las distintas delegaciones y la celebración del acto inaugural en la emblemática plaza del Pilar.
Previamente, tuvo lugar uno de los momentos más simbólicos del encuentro: la ofrenda floral a la Virgen del Pilar, en la que los representantes de las delegaciones participantes rindieron homenaje a la patrona de la Hispanidad.
El acto inaugural permitió conocer de cerca la riqueza cultural y religiosa de Zaragoza, a través de una muestra de su Semana Santa, la interpretación de jotas aragonesas y diferentes representaciones de sus tradiciones más características.
La jornada concluyó en un ambiente festivo y de convivencia, favoreciendo los primeros encuentros entre jóvenes de distintas ciudades, unidos por una misma manera de entender y vivir la Semana Santa.
Formación, patrimonio y convivencia entre cofrades:
El sábado 24 de octubre estuvo dedicado a la formación y al intercambio de experiencias. La programación comenzó con una oración inicial y la ponencia "Cambiar para permanecer: el futuro de nuestras cofradías", que invitó a reflexionar sobre los retos de las hermandades, la importancia de adaptarse a los nuevos tiempos y, especialmente, el papel fundamental de los jóvenes como garantía de continuidad de nuestras tradiciones.
Posteriormente, tuvo lugar la presentación de las candidaturas para acoger la próxima edición del encuentro, una oportunidad para conocer nuevos proyectos y comprobar el compromiso de distintas ciudades españolas con el movimiento cofrade juvenil.
La jornada continuó en el Colegio Compañía de María, donde se instalaron diferentes estands y se desarrollaron actividades relacionadas con las tradiciones de la Semana Santa. Entre ellas destacó un taller dedicado a los instrumentos característicos de la Semana Santa zaragozana, especialmente sus conocidos tambores, bombos y timbales.
La comida intercofrade constituyó otro de los momentos destacados, permitiendo estrechar lazos, intercambiar experiencias y establecer nuevas amistades entre jóvenes que, pese a proceder de lugares diferentes, comparten una misma fe y devoción.
Durante el encuentro, los participantes también tuvieron la oportunidad de acercarse al patrimonio artístico de Zaragoza a través de la exposición "Ad Salvatorem", instalada en la Catedral del Salvador, conocida como La Seo, que reunió imágenes procesionales y diferentes elementos representativos de sus hermandades y cofradías.
Una procesión extraordinaria que quedará para el recuerdo:
Uno de los momentos más esperados y emocionantes del fin de semana llegó durante la tarde del sábado, con la celebración de una procesión extraordinaria por las calles del casco histórico de Zaragoza.
Un total de 23 pasos procesionales recorrieron las principales calles de la ciudad, representando los distintos momentos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
La solemnidad de las imágenes, el sonido de los instrumentos tradicionales, la participación de centenares de cofrades y el extraordinario patrimonio de la Semana Santa zaragozana ofrecieron una estampa difícil de olvidar.
Especial protagonismo tuvo el Grupo JOHC, integrado por unos 220 jóvenes de diferentes hermandades, cuyos tambores, bombos y timbales acompañaron el recorrido procesional.
Para los integrantes de la delegación ciezana, esta celebración supuso una oportunidad única de descubrir otras formas de vivir y expresar la fe, comprobando la enorme riqueza y diversidad que caracteriza a la Semana Santa española.
La jornada culminó con la cena de gala, un espacio de encuentro y celebración que sirvió para compartir las vivencias acumuladas durante estos intensos días.
La Basílica del Pilar, escenario de una emotiva despedida:
El domingo 25 de octubre estuvo marcado por los actos de clausura del encuentro.
La jornada comenzó con la eucaristía de acción de gracias en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, un momento de recogimiento y oración en el que los participantes pudieron dar gracias por todo lo vivido durante el fin de semana.
Posteriormente, se celebró el traslado procesional de la imagen de San Juan Evangelista, patrón de la juventud cofrade, desde la Basílica del Pilar hasta la iglesia de Santa Isabel de Portugal, conocida como San Cayetano.
La lectura de las conclusiones del encuentro y la proclamación de la próxima sede pusieron el broche final a una edición que ha vuelto a demostrar la fuerza, la ilusión y el compromiso de las nuevas generaciones con el futuro de las hermandades y cofradías.
Cieza, presente en el futuro de la juventud cofrade:
Más allá de los actos oficiales, la participación de Cieza en este XIII JOHC ha supuesto una extraordinaria oportunidad para dar a conocer nuestra Semana Santa, compartir nuestras tradiciones y fortalecer los vínculos con jóvenes cofrades de toda España.
Durante estos días, los integrantes de la expedición han compartido conversaciones, experiencias, inquietudes y momentos de convivencia que contribuyen a enriquecer el trabajo que se desarrolla desde las vocalías de juventud de las distintas hermandades.
Esta participación constituye, además, un nuevo impulso para continuar promoviendo iniciativas que acerquen la Semana Santa a las nuevas generaciones y fomenten su implicación activa en la vida de las cofradías ciezanas.
Desde la Vocalía de Juventud de la Junta de Hermandades Pasionarias de Cieza se quiere expresar un especial agradecimiento a la organización del JOHC Zaragoza 2026 y a todo su equipo de voluntarios, cuya dedicación, cercanía y hospitalidad han contribuido a que los participantes se hayan sentido acogidos durante toda su estancia.
Asimismo, se agradece la colaboración de las entidades, empresas y patrocinadores que han hecho posible el desplazamiento de la delegación ciezana, así como la confianza de todos los jóvenes que han decidido formar parte de esta experiencia.
La delegación de Cieza regresa de Zaragoza con nuevas amistades, grandes recuerdos y, sobre todo, con la ilusión renovada de seguir trabajando por el presente y el futuro de nuestra Semana Santa.
Porque encuentros como este demuestran que la Semana Santa no se limita a unos días del calendario, sino que es una forma de vivir, compartir y transmitir una tradición que une a generaciones.
Cieza vuelve a casa con la maleta llena de experiencias y el corazón lleno de Semana Santa.
Fotografías de la galería: archivo de la Junta de Hermandades Pasionarias de Cieza.