Acto y Procesión del Prendimiento (s. XVIII)
Noche de Martes Santo

"Los distintos pasos que darán lugar a la Procesión van apareciendo en la Plaza Mayor con las luces apagadas. Se detienen al principio en la Plaza, y comienzan a oírse las voces de cuatro narradores que intentan poner voz a esas figuras. Cuentan lo que estaba aconteciendo y un gran cañón de luz ilumina cada trono, proyectando las siluetas de las imágenes en la pared de la casa de Dña. Piedad Jaén, mientras avanza despacio, creando una cálida atmósfera que hace que asistamos en la fila cero, como testigos mudos y absortos, al paso de Jesús con sus discípulos. Aparece el paso La Santa Cena..., sigue La Oración del Huerto... El Beso de Judas..., y ya, el momento vibrante y álgido de la noche, el Prendimiento. Las centurias del Tercio Romano aparecen en estruendosa marcialidad, con sus antorchas, lanzas y espadas, arcos y flechas, escudos y guiones, y el retumbar de tambores que, encabezados por su capitán, buscan al Redentor. Suenan las trompetas, el cura D. Antonio repite las palabras: ¿A quién buscáis? Y el Capitán, tras acallar las trompetas, responde: A Jesús el Nazareno. Tres veces se repite la pregunta y otras tantas la respuesta: Yo soy. La basílica abre sus puertas y aparece majestuoso 'Jesús Nazareno', las trompetas suenan alocadas y el ambiente se llena de clamor. ¡Han prendido al Nazareno!... La Procesión sigue su caminar".

Luis Roldán Simón
Pregón de la Semana Santa de Cieza 1999

Aunque la representación del Prendimiento ciezano hunde sus raíces en el siglo XVIII, y tiene un eje central (el diálogo del "¿A quién buscáis?") que continúa inalterado, al menos, desde hace más de un siglo, es a partir de 1996 cuando el Acto del Prendimiento se convierte en uno de los momentos cruciales de nuestra Semana Santa, al unir el núcleo estricto del Acto con la procesión del Martes Santo, que hasta entonces no había llegado a tener un contenido temático propio, dando como resultado un espectáculo donde el juego de la iluminación y la música permiten una representación en la que los narradores dan voz a las imágenes de los distintos pasos que van apareciendo en la plaza: una audacia de planteamiento cuya originalidad ha sido merecedora de sucesivas retransmisiones televisivas, como las realizadas por Televisión Española y por la Televisión Autonómica.

Los pasos que darán lugar a la procesión van apareciendo sucesivamente, en distintos episodios, cada uno con su correspondiente iluminación y efectos sonoros. Llegan a la plaza (que aguarda en completa oscuridad) por la calle Cartas, y se detienen ante la puerta de la basílica. Se oyen las voces de los narradores mientras un cañón de luz ilumina cada paso. Al término de cada uno de los episodios, el paso correspondiente va saliendo de la plaza, acompañado de música, e incorporándose a la procesión. Así, se suceden los pasos: Santa Cena, La Oración del Huerto y El Prendimiento. Luego de un breve sermón del sacerdote (uno de los elementos más antiguos de la representación), llega el momento central de la noche, el Prendimiento. Las cohortes del Tercio Romano irrumpen en la plaza sobrecogiendo a los asistentes con el retumbar de sus tambores, y la luz de las antorchas se refleja en el metal de las espadas, lanzas y escudos, agigantando las sombras de los que llegan en tropel para prender al Nazareno. Tiene lugar entonces el diálogo sagrado que se repite en Cieza desde hace siglos... "¿A quién buscáis?", "¡A Jesús el Nazareno!". Y justo en ese instante la basílica abre sus puertas y aparece en el umbral Nuestro Padre Jesús Nazareno, ante el cual caen a tierra los 'Armaos'. Se repite hasta tres veces el diálogo, y el Nazareno sale de la plaza a paso ordinario, escoltado por el Tercio, hasta sumarse a la Procesión, ya que simultáneamente al desarrollo del Prendimiento, se va organizando y saliendo el cortejo desde el final de la calle del Cid.

Horario de comienzo del Prendimiento: 21:00h (el acto en sí dura, en la Plaza, unos 50 minutos, a partir de ahí se sucede la Procesión por el itinerario previsto).
Hora de entrada: aproximadamente 1:00h (Casa-Museo de la Semana Santa, Casa-Museo de los Dormis o Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, según Cofradías).
Itinerario: Plaza Mayor, Cid, La Parra, Rincón de los Pinos, Pinos, Larga, Buitragos, San Sebastián, Esquina del Convento, Mesones, Cadenas, Cánovas del Castillo, San Pedro/La Hoz y Plaza Mayor.
Orden de Procesión: estandarte de la Junta de Hermandades Pasionarias y los siguientes pasos: Santa Cena (Real Cofradía de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza), La Oración del Huerto (Cofradía de La Oración del Huerto y El Santo Sepulcro), El Prendimiento (Cofradía del Descendimiento de Cristo y Beso de Judas), Nuestro Padre Jesús Nazareno (Real Cofradía de Jesús -Nazareno-) y los 'Armaos' (Cofradía del Tercio Romano del Santo Sepulcro), todos desfilando en el seno de sus respectivas Cofradías -con su estructura habitual- y con bandas de música o agrupaciones musicales.

Singularidades y sugerencias: Se hace imprescindible presenciar el Prendimiento en la Plaza Mayor, dado que es uno de los momentos cruciales de la Semana Santa de Cieza. A tal efecto la Junta de Hermandades Pasionarias habilita sillas que ocupan todo el espacio de la plaza. El Prendimiento ofrece una recreación de extraordinaria originalidad, un espectáculo sensorial donde tiene cabida la representación teatral que hacen los narradores, el lucimiento de la imaginería, la sucesión de distintas atmósferas creadas con la música y el complejo sistema de iluminación de la fachada de la basílica que va matizando la ambientación necesaria para cada pasaje, llenando dicha fachada de sombras misteriosas de las propias imágenes que cautivan la atención de todos.

Todo concluye con la llegada espectacular del Tercio Romano, los 'Armaos', a la plaza, entre antorchas y trompetas, para prender a Jesús tras el histórico diálogo del "¿A quién buscáis?" La aparición del paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno en el umbral de la basílica y su posterior salida a paso ligero de la plaza, prisionero ya del Tercio, es uno de los momentos más peculiares e incomparables -en sentido literal- de la Semana Santa de Cieza.

Posteriormente, resulta llamativo salir de la plaza y asomarse a cualquiera de las calles donde ya desfila la procesión completa (por la plaza sólo han desfilado los pasos, sin acompañamiento de sus cofradías) con todos sus tercios y acompañamiento musical, que narra los sucesos de la noche en que fue prendido Cristo. Merece la pena destacar, sobre todo, la magnífica efigie de Ntro. Padre Jesús, la más importante de las obras realizadas por Ignacio Pinazo, tal y como se ha dicho en otro epígrafe. El resto de pasos de la noche son tres grandes grupos escultóricos cuyos anderos, precisamente por esas notables dimensiones de los tronos, sacan todo el partido imaginable a la vertiente más lenta y solemne del paso ciezano.


Fotografías de Manuel Carpio y Enrique Centeno.
© Junta de Hermandades Pasionarias de Cieza

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