"La Procesión General de Miércoles Santo le trae al espectador el relato épico completo de la Pasión. Es un desfile atento al acontecimiento, al devenir narrativo, sin que haya una escena que impacte o destaque por encima de otras. Importa el conjunto armónico y el desarrollo fluido del desfile. Una procesión que demuestra que ésta de la Semana Santa es historia común y colectiva... en la que se forja poco a poco y con el esfuerzo coordinado de todos lo que las procesiones han llegado a ser".
Bartolomé Marcos Carrillo
Pregón de la Semana Santa de Cieza 2002
El primero de los tres grandes relatos de la Pasión de Cristo en la Semana Santa de Cieza sorprende por el número de cofradías que intervienen, trece, y por los miles de cofrades participantes en la misma, que conforman un repaso narrativo a los principales acontecimientos de la Pasión y Muerte de Cristo, y de otros previos a estos. Muchas cofradías desfilan esta noche por primera vez en la Semana Santa, lo que supone por tanto su puesta de largo, anhelada con enorme ilusión desde la primavera anterior. La estructura de la procesión va repitiendo en cada cofradía la sucesión de guión, tercio infantil, estandarte y faroles de tercio, tercio de nazarenos, tercio de anderos con el paso correspondiente, ordenados según el relato evangélico de la Pasión, y banda de música (o agrupación), salvo en el caso del Tercio Romano, que en esta noche realizará su tradicional 'Caracola' en varios puntos de la 'carrera'.
Hora de salida: 21:00h (Casa-Museo de la Semana Santa, Casa-Museo de los Dormis o Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, según Cofradías).
Hora de entrada: aproximadamente 3:00h (Casa-Museo de la Semana Santa, Casa-Museo de los Dormis o Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, según Cofradías).
Itinerario: Plaza Mayor, Cid, La Parra, Rincón de los Pinos, Pinos, Larga, Buitragos, San Sebastián, Esquina del Convento, Mesones, Cadenas y/o Cánovas del Castillo y/o Diego Tortosa, San Pedro y Plaza Mayor.
Orden de Procesión: estandarte de la Junta de Hermandades Pasionarias y los siguientes pasos: La Samaritana (Cofradía de La Samaritana), La Unción de Jesús en Betania (Cofradía de La Oración del Huerto y El Santo Sepulcro), El Prendimiento (Cofradía del Descendimiento de Cristo y Beso de Judas), San Pedro (Cofradía de San Pedro Apóstol), La Flagelación (Cofrafía del Santísimo Cristo de la Agonía), La Coronación de Espinas (Real Cofradía de Jesús -Nazareno-), Tercio Romano del Santo Sepulcro, Ecce Homo (Cofradía de San Juan Evangelista), Santa Verónica (Cofradía de la Santa Verónica), Santísimo Cristo del Perdón (Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón y Santísima Virgen del Amor Hermoso), Santa María Magdalena (Hermandad de Santa María Magdalena), Santísimo Cristo del Consuelo (Cofradía del Santísimo Cristo del Consuelo) y Santísima Virgen de los Dolores (Cofradía de la Santísima Virgen de los Dolores), todos desfilando con sus respectivas Cofradías -con su estructura habitual- y bandas de música o agrupaciones musicales.
Singularidades y sugerencias: Para cualquier vecino procesionista y para cualquier visitante se hace inexcusable acudir esa tarde al casco histórico de la villa para vivir el inconfundible ambiente de gran celebración cuya temperatura va subiendo conforme se acerca la hora de salida de la procesión. Tanto en el interior de la Basílica de Nuestra Señora de la Asunción como en las casas-museos vecinas se celebra una intensa actividad de preparativos, entre vestuarios, adornos florales, reparto de enseres, etcétera; hay que señalar que estos espacios están abiertos para que cualquier visitante pueda entrar y participar de este peculiar y animado ambiente, cuyo tono festivo y popular se acrecienta por los traslados a pasodoble anteriormente mencionados. Hasta el aire tiene sabor cofrade y vibra con el pulso nazareno que bombean las calles angostas, vestidas de fiesta con banderas y colgaduras, por las que circula un ir y venir incesante de túnicas, puestas o en sus perchas, mientras un alegre nerviosismo va creciendo con la inminencia de la procesión de la noche.
La Procesión General supone, por su parte, un resumen plástico de la Pasión de Cristo en un desfile solemne en el que cada Cofradía aporta el colorido de sus túnicas, su patrimonio y su idiosincrasia dentro de un gran relato de marcado componente épico. Por este mismo motivo, más que un continuo deambular por las distintas esquinas del recorrido, es recomendable para el espectador situarse en un punto concreto del desfile, por ejemplo en la calle San Sebastián, lo que le permitirá seguir el relato cronológico de los acontecimientos narrados por la Procesión, si bien, una vez haya terminado de pasar la última cofradía, todavía es posible acercarse para contemplar la recogida de los últimos pasos, escenas menos multitudinarias pero en las que siempre se dan cita los incondicionales entusiastas de la Semana Santa.
Dentro del importante patrimonio que esa noche se pone en la calle, es imposible obviar la relevancia de la talla de San Pedro, del gran imaginero Palma Burgos, y del trono en el que desfila, realizado por Rubio Valverde; del grupo escultórico de la Flagelación, con el Cristo de González Moreno, así como la excelencia imaginera del grupo escultórico de la Coronación de Espinas, del cordobés Romero Zafra; y de la imagen del Ecce-Homo, la última y regia obra procesional que tallara González Moreno, sin olvidar las bellas imágenes decimonónicas de la Santa Verónica y Santa María Magdalena. Todas ellas, junto a las ya mencionadas del Santísimo Cristo del Perdón y de la Santísima Virgen de los Dolores, y a la antiquísima y devota imagen del Santísimo Cristo del Consuelo, figuran entre las obras más importantes del patrimonio imaginero de la Semana Santa de Cieza.
Fotografías de Manuel Carpio y Enrique Centeno.
© Junta de Hermandades Pasionarias de Cieza