Traslado procesional del Santísimo Cristo del Perdón
Noche de Sábado de Pasión

En la víspera del Domingo de Ramos tiene lugar el Traslado del Santísimo Cristo del Perdón, la imagen más venerada del barrio de San Joaquín, en un solemne desfile organizado por su cofradía y que lo conduce desde el Convento de San Joaquín hasta la Basílica de Nuestra Señora de la Asunción desde donde participará en las procesiones de Miércoles y Viernes Santo. El trono que emplea dispone al Crucificado inclinado, lo que permite su salida por la puerta del convento.

Hora de salida: 22:00h (Convento de San Joaquín y San Pascual).
Hora de entrada: aproximadamente 23:30h (Basílica de Nuestra Señora de la Asunción).
Itinerario: Esquina del Convento, San Sebastián, Buitragos, Cánovas del Castillo, Barco, La Hoz y Plaza Mayor.
Orden de desfile: Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón y Santísima Virgen del Amor Hermoso, Paso del Santísimo Cristo del Perdón y banda de música.

Singularidades y sugerencias: La sola presencia de la soberana efigie de Benedito, obra maestra sin discusión de la imaginería 'cristífera' del siglo XX, justifica acudir al encuentro del mismo a la salida del Convento de San Joaquín y San Pascual, donde se agolpa el público esperando a la venerada imagen. Además, la peculiar disposición de la misma sobre el trono hace que sea posible apreciar muchos detalles artísticos de la obra que en su presentación habitual pasan inadvertidos. Pero el momento culminante de la noche se produce sin duda en la Plaza Mayor, cuando en el mismo instante en que el paso sale de la calle La Hoz comienza a interpretarse la pieza musical, 'Tras una mirada tuya', obra de Teo Aparicio, compuesta para acompañar el tránsito del Cristo por la plaza hacia la basílica. La obra, muy solemne y de carácter descriptivo, evoluciona del dramatismo imponente de sus primeros compases hasta la poética dulzura que enmarca el encuentro, en el umbral de la iglesia, entre el Cristo y la imagen de la Virgen del grupo escultórico del paso El Encuentro de Jesús y María en la calle de la Amargura, de Hernández Navarro, que parece salir por sí misma de la oscuridad del templo a recibir a su Hijo, definiendo así una recogida de la procesión ajustada en los tiempos, emotiva y de personalidad bien definida.


Imagen de Enrique Centeno.
© Junta de Hermandades Pasionarias de Cieza

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