Hermandad de Nuestra Señora la Santísima Virgen del Buen Suceso
La Patrona

Foundation year: 1765

History
En octubre de 1981, la Junta se hizo cargo de la Hermandad de la Santísima Virgen del Buen Suceso, Patrona de Cieza, que quedó de ese modo integrada en la misma. En opinión de su presidente, D. Fulgencio Serra Peña, que ya no podía atenderla como era debido por residir fuera de la localidad, esta era la mejor solución pues de ese modo "todas las hermandades colaborarían en la organización de los actos en honor de nuestra excelsa titular y en los proyectos futuros pro-Santuario", y se aseguraba su continuidad y estabilidad en el futuro.

Las primeras referencias que se tienen de la Virgen del Buen Suceso y de su relación con la villa de Cieza la vinculan a la construcción, a principios de mil seiscientos, de la ermita del Calvario, situada donde hoy se levanta la del Santísimo Cristo del Consuelo. Una y otra imágenes, la de la Virgen y la del Cristo, contarán desde un principio con sendos altares en el mencionado eremitorio.

En 1745 el clero local promueve ante el Concejo de la Villa el nombramiento de la Virgen del Buen Suceso como Patrona de Cieza, que, no obstante, seguirá recibiendo culto en la ermita actual, luego de su construcción en la segunda mitad del siglo XIX: "Su veneranda imagen estuvo siempre en la Ermita del Stmo. Cristo del Consuelo, en el altar de la izquierda, contiguo al mayor de dicho templo, donde recibía el homenaje de sus muchos devotos. Existían dos imágenes, una encima de la otra, siendo la más alta, que estaba arriba, la que se traía en procesión, y se agregaba a la del Patrono, cuando ésta pasaba por las Claras, en ruta a su Ermita, continuando la de la Virgen a la Parroquia-madre, para recibir los cultos que todos los años se le hacían".

En las décadas que siguen a la Guerra Civil se inician diversos trámites para erigirle una ermita propia. Así, en 1942 se organiza una Comisión pro resurgir del Culto y Devoción a la Virgen del Buen Suceso, que acabará constituyéndose en hermandad y que solicita del Ayuntamiento la edificación de una ermita en el paraje del Madroñal, para la que cuenta con numerosos donativos: "…allí fuimos a trazar un plano en el mejor sitio para que en un día próximo y en Romería, acompañada de toda la ciudad, con cánticos y plegarias, ofrecerle una preciosa Ermita…".

Incluso será declarada, mediado el siglo XX, Patrona de la industria espartera, con el fin de incrementar su devoción, aunque la realidad de aquellos años instara a "reconocer como tradicional la inveterada costumbre de que entre nosotros no se haga caso de los Patronos, Apóstol San Bartolomé y Stma. Virgen del Buen Suceso".

Entretanto, la Virgen permanece en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción; desde allí vuelve a la Ermita del Santo Cristo, acompañando al Señor del Consuelo, el 3 de mayo de 1954. A partir de 1958 es trasladada procesionalmente desde la ermita a la parroquial con ocasión de su festividad -8 de septiembre- para los cultos propios, regresando a ella al término de los mismos: "Hoy domingo día 14, a las seis y media de la tarde, será trasladada procesionalmente desde la parroquia Arciprestal hasta la Ermita del Stmo. Cristo la Imagen de nuestra Patrona, Stma. Virgen del Buen Suceso".

Con posterioridad se decide cambiar la ubicación de la futura ermita y el 6 de marzo de 1962, siendo presidente de la hermandad, D. Fulgencio Serra Peña, se coloca la primera piedra de su santuario, cuya construcción se lleva a cabo definitivamente en el paraje de la Atalaya y que queda finalizado al año siguiente, 1963, inaugurándose el día 8 de septiembre. Pero la iniciativa no se iba a quedar en un templo; la Patrona tendría romería. Fulgencio Serra se volcó denodadamente en promover y moldear las romerías, movilizando al vecindario para subir al collado, preparando el recibimiento cuando la imagen bajaba al pueblo y, con el tiempo, organizando la subida de puestos, peñas y música a la romería como ornamentación del acto, y favoreciendo la obra pública para mejorar los caminos de acceso y subida a la ermita.

"Va muy adelantada la construcción de la carretera que permitirá la subida al Collado, de toda clase de vehículos, y que hará posible el comienzo de las obras del Santuario a Nuestra Señora del Buen Suceso. El lugar del emplazamiento, entre el Castillo y la Atalaya, ha sido visitado, días pasados, por el Presidente de la Hermandad, D. Fulgencio Serra… Se calcula que la carretera estará terminada a fines de año. En esa misma fecha comenzarán las obras de construcción del Santuario, que también han de progresar a ritmo acelerado, según se puede presumir del entusiasmo desplegado por los miembros de la Hermandad, que, en un plazo muy corto han llegado a sumar casi un millar. Y todavía queda por organizar la rama femenina…". (Palomas y Mariposas, 12-10-1958)

"Cieza asentó el domingo 22 del actual los cánones de una nueva tradición, que cuajará en el correr vertiginoso del tiempo. En efecto, nuestra Patrona fué trasladada a su eremitorio del Collado del Castillo, que el entusiasmo y el fervor de unos buenos ciezanos le preparó y que después se transformará en lugar digno de su realeza…". (Palomas y Mariposas, 29-9-1963)

Desde entonces la imagen ha vuelto a peregrinar en dos ocasiones, con carácter extraordinario, a la que había sido su ermita, en ambas junto con San Bartolomé, Patrón de la ciudad: en 1995, con ocasión del 250 aniversario de su nombramiento como patrona, y en 2012, con ocasión del Año Jubilar del Santísimo Cristo del Consuelo.

Tras la Guerra Civil se constituyó la hermandad encargada de la organización de los actos en su honor, que, no obstante, debió cesar en sus fines en los años siguientes, pues en 1957 un grupo de "ciezanos devotos de la Santísima Virgen del Buen Suceso" se reunió "a fin de constituir su Hermandad…" y "dar culto público y colectivo a la Sma. Virgen del Buen Suceso". Ya en la década de los setenta, bajo la presidencia del alcalde, se constituyó el Patronato Virgen del Buen Suceso Patrona de Cieza, con escaso recorrido; y con el fin de administrar todo lo relacionado con el Santuario, en 1973 se fundó la Asociación de Amigos del Santuario de la Virgen del Buen Suceso, que llegó a proyectar en dos ocasiones, 1975 y 1983, la segunda ya bajo los auspicios de la propia Junta, la construcción en sus alrededores de un albergue, empresa que finalmente abandonó.

Como se ha explicado, en 1981 hermandad y asociación cesan en su actividad, y su patrimonio, la organización de actos y la administración de la concesión de terrenos que la hermandad tenía en la Atalaya se transfirieron a la Junta de Hermandades Pasionarias; desde entonces ésta ha ido abordando sucesivas mejoras del Santuario y sus alrededores, en colaboración con el Ayuntamiento.

Así, en 1991 la Junta intentó poner una cruz en el pico de la Atalaya, para recuperar de ese modo la que había coronado la mole décadas atrás. El Ayuntamiento no puso impedimento alguno, aunque sí manifestó "que algún colectivo de la ciudad no ve acertado que este proyecto se lleve a efecto". Pese a ello, la Junta se ratificó en su intención de colocarla, pero poco después el propio Ayuntamiento conminó a la Junta a no hacerlo, aduciendo nuevamente las protestas de algunos colectivos. Finalmente, se optó por "instalar la cruz en el balcón del Santuario de la Santísima Virgen del Buen Suceso, lo que se llevó a efecto con toda normalidad en la fecha prevista tras la celebración de la Santa Misa y la bendición de la Cruz…"; años más tarde, en 1997, la Cruz fue destrozada en un acto vandálico que también dejó sus huellas en las paredes de la ermita en forma de pintadas, pero para la festividad de la Virgen, las pintadas habían sido eliminadas y la Cruz repuesta (no era esa la primera vez que el santuario era víctima de unos desalmados, pues ya en 1979 fueron robadas del mismo las joyas y la corona de la imagen, que fueron sustituidas por otras debidas al orfebre murciano Vicente Segura). En 1993 se electrificó la explanada del Santuario y en 1999, una década después de que se aprobara, y tras el cierre del tradicional camino de bajada por peligro de desprendimientos, la administración autonómica ejecutó el proyecto de desdoblamiento de la carretera de acceso a la Atalaya merced a la gestión del entonces alcalde D. Francisco López Lucas.

En 2008 se renovó la decoración interior de la ermita según el proyecto diseñado y ejecutado por el artista local Antonio Jesús Yuste Navarro, que supuso, entre otras actuaciones, el remplazo del retablo de mármol colocado en 1984, así como con la incorporación de diversas piezas de orfebrería, una renovación que finalizaron en 2012 los alumnos de la Escuela Taller del Excmo. Ayuntamiento de Cieza.

La primera imagen de la Virgen del Buen Suceso que se conoce era de vestir y de tamaño bastante más pequeño que la de hoy día. Destruida durante la Guerra Civil, una cuestación popular reunió el dinero preciso para que el escultor murciano Juan González Moreno realizara la actual en 1942. La imagen, que fue bendecida en el Convento de San Joaquín y procesionada por primera vez el 24 de Agosto de 1942, fue restaurada, entre otros, por el propio autor en dos ocasiones, 1979 y 1980, en 1997 por Javier Bernal Casanova y en 2024 por Antonio Jesús Yuste Navarro.

Tras la restauración de 1997, se acordó suprimir el arco de flores para evitar que el agua de las mismas dañara la imagen y, luego, el nuevo trono; pero en 2008 la Junta acordó volver a colocárselo para su traslado y a partir de 2011 también para la romería, "después de haber comprobado como la instalación del mismo no ha supuesto daño alguno ni para la imagen ni para el trono de la Patrona". Junto con el del arco, también el de la indumentaria de los anderos fue una cuestión repetidamente debatida en el seno de la Junta, optándose finalmente en 2007 por el color blanco para que, al menos en su procesión, se guardara una cierta uniformidad.

La imagen ciezana de Nuestra Señora del Buen Suceso procesiona sobre un trono tallado en madera y dorado en 2004 por el artista local Bonifacio Pérez Ballesteros, que lo completó en 2005; costeado por las dieciocho cofradías que componen la Junta de Hermandades Pasionarias, sustituyó así al primitivo, más pequeño, perteneciente a una imagen de San José que se veneraba en otra de las ermitas de los alrededores de Cieza y que había sido donado en 1965 por Dña. Carmen Perona de Moxó. En 2010 el escultor Yuste Navarro le añadió una pareja de ángeles.

En el capítulo patrimonial, es preciso señalar por último que el ajuar y los abalorios de la imagen se han ido enriqueciendo gracias sobre todo a las donaciones de particulares, patrimonio cuya custodia se confió inicialmente a sus camareras, Dña. Antonia Moreno Ruiz (1942-1964), Dña. María Luisa Guirao (1964-1982) y Dña. Pepita Gil Santos (1982-2003), y del que hoy se ocupa la directiva de la propia Junta, que, entre otros enseres, renovó en 2007 el guión de la primitiva hermandad.

Tras hacerse cargo de ella, la Junta ha ido consolidando y completando el programa de actos en su honor, en el que tienen especial presencia y protagonismo las cofradías, sumando además a los actos habituales otros con carácter excepcional.

Tal es el caso de la peregrinación organizada con la imagen de la Virgen en 1987 al Santuario de Torreciudad, donde quedó depositada una réplica de la misma; la conmemoración, en 1988, del veinticinco aniversario de la construcción del santuario de la Atalaya, o la celebración, en 1993, del treinta aniversario de este, con la organización de una exposición conmemorativa en CajaMurcia, que fue reeditada en 2014, esta vez, en el Museo de Siyasa, con ocasión del cincuentenario de aquel.

Finalmente, en 1998, los actos en homenaje a Juan González Moreno, con un ciclo de conferencias y dos exposiciones: la primera de imágenes, en la Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, que contó con las tallas que el escultor realizara para las cofradías e iglesias de Cieza; la segunda en CajaMurcia, integrada por fotografías, bocetos, maquetas, modelados, bronces y utensilios del artista, objetos todos ellos cedidos en su mayor parte por su sobrino, el también escultor José González Marco.

Precisamente entre ese año de 1998 y al año 2002, y con el fin de promover nuevos actos de culto, la Virgen del Buen Suceso bajará a su pueblo el 1 de mayo, permaneciendo en la basílica durante el mes mariano por excelencia, y regresando a su ermita el 9 de Junio, día de la Región de Murcia.

La festividad de la Virgen del Buen Suceso siempre se celebró el día 8 de septiembre, fecha en la que se traslada en procesión a Cieza desde su Ermita en el collado de la Atalaya (en 2011, coincidiendo con el día de su festividad, el Excmo. Ayuntamiento de Cieza colocó en pleno centro del casco urbano un azulejo conmemorativo del patronazgo de la sagrada imagen, realizado por los alumnos y profesores de la escuela taller de empleo Los Grajos), y en torno a ella quedó fijada en las tres últimas décadas una serie de actos que inicialmente contemplaban funciones religiosas, ofrendas florales, un triduo, que vino a sustituir al antiguo novenario, y su romería, fijada el tercer domingo de ese mismo mes de septiembre; a ellos se añadían otros de carácter meramente festivo como fuegos de artificio el día de su bajada o verbenas populares en el collado de la Atalaya la víspera de su romería.

A finales de la primera década de este siglo y principios de la segunda, se han incorporado otros, como la visita a enfermos de la sagrada imagen del Niño Jesús del Buen Suceso, la recepción de la Virgen por el Patrón de Cieza, San Bartolomé, a su llegada al Puente de Hierro el día de su traslado o la subida al Santuario con la 'Luz de la vida' la noche anterior a su romería.

Mención aparte merece el más significado de todos ellos, la coronación canónica de Nuestra Señora la Santísima Virgen del Buen Suceso.

Ya en 1957 la hoja parroquial Palomas y Mariposas recogía en su interior la primera mención a la posible coronación canónica de la Patrona de Cieza: "El 3 de mayo de 1954 subió a la Ermita en compañía del Sto. Cristo del Consuelo nuestra Patrona, la Stma. Virgen del Buen Suceso, cuya fiesta litúrgica es hoy 8 de septiembre. El misionero, jesuita R. P. Martínez, que había predicado el novenario del Señor, en el fervorín que pronunció en aquella, sugirió la idea, aplaudida entonces por la muchedumbre que siguió a las veneradas imágenes, de la coronación canónica de Nuestra Señora".

Sin embargo no fue hasta 2008 que la Junta acordó solicitarla al Ordinario de la diócesis considerando que "la coronación canónica puede ser el mejor momento para hacer crecer la devoción por la Imagen de la Patrona". Fechada provisionalmente para el año 2013, se fija definitivamente para septiembre de 2014.

La comisión de la Junta responsable de la coronación canónica, configuró un intenso calendario de actos que dieron comienzo el 14 de septiembre de 2013: "La patrona se prepara para su canonización. La patrona de Cieza, la Virgen del Buen Suceso, ya está preparada para poder ser coronada canónicamente. El reverendo Antonio Muñoz Catalán procedió a ayer a su 'descoronación' como paso previo a los rituales posteriores…".

A lo largo del año 2014 permaneció abierta la campaña de ofrendas para la corona de la Virgen (realizada por Sucesores de Francisco Penalva según diseño de Antonio Jesús Yuste Navarro) y de recogida de alimentos para la 'bolsa de caridad' organizada por las correspondientes vocalías de la Junta y de las cofradías.

A finales de abril, la Virgen era trasladada a Cieza desde su santuario en la Atalaya a fin de recorrer en los meses siguientes, bajo el lema 'con flores a María', todas las parroquias de la ciudad, para volver posteriormente a su ermita.

El 8 de septiembre, día de su festividad, a la llegada de la procesión a la basílica, D. Antonio Muñoz Catalán, Consiliario de la Junta de Hermandades Pasionarias, pronunció el Pregón de Coronación.

Finalmente, el domingo 14 tuvo lugar en la plaza de la Esquina del Convento la Coronación Canónica de Nuestra Señora la Santísima Virgen del Buen Suceso, Patrona de Cieza, en el transcurso de la función religiosa oficiada por el Obispo de la diócesis de Cartagena-Murcia, D. José Manuel Lorca Planes, actuando como padrinos el Excmo. Ayuntamiento de Cieza y la Junta de Hermandades Pasionarias. Acabado el acto, la Virgen del Buen Suceso, ataviada con el traje que le habían obsequiado para la ocasión las dieciocho cofradías que integran la Junta, fue trasladada en procesión a la basílica.

Fotografía de Enrique Centeno.
© Junta de Hermandades Pasionarias de Cieza
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